jueves, 4 de febrero de 2010

Secuelas de una simple brisa

Finalmente no logro concretar una definicion de las situaciones. De lo que si estoy seguro es que realmente he vivido cosas que no deberia vivir, pero al final siempre ha sido asi y no me es extraño el aceptar lo mas raro o enigmatico que pueda presentarse por donde camino. Quizas estoy equivocado, quizas estoy errando en mi manera de proceder, pero solo quizas, ya que estoy seguro en lo que creo.
Hacia tiempo no tenia la oportunidad de vagar en la ciudad con los ojos cerrados, mientras la brisa de las gotas que chocan en la vicera de mi gorra se posa en mi rostro. Haciendo que los labios pasen a helarse, y al mismo tiempo a calentarse como respuesta a la sensacion estremesedora incesante.
Muchas veces las respuestas que no concibo en mi mente, las suelo encontrar en las gotas de la lluvia. Muchas otras, solo escucho el eco de las gotas y no encuentro nada. Hoy encontre la tranquilidad y la paz personal con un mensaje incesante, ''se quien soy, esto es lo que soy''.

Posteriormente, la brisa me hace sentir la humildad de lo que siento para reconocer todo lo hecho.

Por consecuencia el pensar intensamente en como se debe actuar. Esto siempre ha sido el debate y la pelea de mi vida conmigo mismo.
Pero sigue ahi la regla: Si realmente quiero algo, no lo debo dañar...

1 comentarios:

Unknown dijo...

mientras a ti te despiertan las goras de lluvia habemos muchos a los q nos hacen correr a escondernos porq se nos mojan las alas

saber quien eres, hacia donde vas y lo q quieres son solo parte de los pekeños detalles q a veces olvidamos y alguna brisa debe refrecarnos la memoria