jueves, 11 de febrero de 2010

Cuando No Habla El corazon


Un gran cansancio esta presente hoy. Encuentro sensacion de fatiga en mis pensamientos que se hacen mas pesados al no poder orientarlos, al no encontrarles su significado real. Asi se siente cuando no habla el corazon.



El pecho parece ser una caja de tamaño inadecuado para contener lo que conocemos en anatomia como corazon, pero sobre todo esa parte de nuestro ser que sentimos muchas ocasiones pero no fisicamente. Eso a lo que llamamos alma y es la parte mas pura y desconocida que tenemos, incluso para nosotros mismos.



Las mascaras vuelven a surgir, para enmendar los rostros cicatrizados y marcados por el tiempo. Sonrisas, mas sonrisas que desean anteponerse al presente. Y sin embargo, somos concientes que por mas conviccion que creamos tener y logremos engañar al mundo con nuestra aparente satisfaccion, no dejamos de ser como un dia nublado. Vacilamos con llover, pero realmente nunca llueve.



No se que tan factible sea, pero el miedo siempre me ha llevado a sobre pasar las espectativas de los entornos menos favorables. Quizas no es tan desquiciado, permitirnos sentir miedo e impulsarnos sobre las cosas que nos llegan afligir.


No soy tan frivolo para ignorar lo humano que puedo ser y la conciencia del reflejo de mis acciones.



Perder incesantemente la mirada, quizas es respuesta a lo que intento resolver. Solamente un momento tal vez....



Por el momento, solo camino en mis ideas y trato de que me guien en la direccion correcta. Diario me paseo por un parque lleno de pensamientos que me abordan y hacen mas intenso el dia. Por el momento solo me pierdo en las sensaciones que me da la vida.






1 comentarios:

Henry Salas dijo...

Men, que buena reflexión, sin duda tu sensibilidad te distingue y te vuelve especial entre todos, no "extraño" como decías ser, sino diferente...

Sobre el miedo y las virtudes del fingir estar bien cuando no se está, se podrían escribir libros y libros (los hay) pero al fin y al cabo, solo podemos sugestionarnos a vivir las cosas de la mejor manera, tratar de sonreír y verle el lado amable a cada situación...

Desgastarse y llorar de más no tiene sentido, se llora lo que se tiene que llora, se teme lo que se tiene que temer y ya está.

Y cuando no habla el corazón men, por fuera no encuentras cicatriz alguna, pero por dentro las que había no terminan por cerrar...