lunes, 6 de diciembre de 2010

Hedor

Casi se cumplían 10 años desde la ultima ocasión en que había podido percibir tan concentrado el entorno tan lleno de muerte, aunque esta vez vino colateralmente. Nunca había tenido la oportunidad de volver a verme en la situación, pero ahora siendo parte del soporte moral y fraternal que se aporta como amigo cercano a una persona.

Muchos días tuve mi mente en blanco, algo me congelo y no me dejaba si quiera reflexionar sobre lo que sucedía. Por primera vez me sentí impotente ante la adversidad de no poder solucionar algo realmente importante, de no poder ser mas para mediar la situación, también que es mejor a veces solo dar muestra de apoyo con actos y no hablar.


1 comentarios:

EL FURS dijo...

no entendi

huelo a muerte.. es mejor no preguntar. Animo men