Las vidas fluyen en el mismo rio hacia el cielo que hay en la bruma tras las cascadas. Ser felices nos lleva a caer y dejarnos guiar en la direccion del arrollo a traves de la bruma densa y humedad eterna, para desenvocar al rio, caer en la cascada y emprender el vuelo al cielo, para caer en picada a la urbe con alas fragiles donde fluyen mi vida y sus vidas, antes de partir...
martes, 2 de junio de 2009
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